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Yo
canto por ser antiguos
cantos que ya son eternos
y hasta parecen modernos
por lo que en ellos vichamos
con el canto nos tapamos
parantibiar los inviernos
Atahualpa Yupanqui
El payador perseguido
Si tomamos las palabras de Atahualpa y cambiamos canto por cuento
podemos entonces explicar nuestra actividad. Hace miles de aos
que los cuentos ruedan de boca en boca ya sea para atraer el sueo
o para despertar la conciencia. De este modo han servido para transmitir
culturas, mitos, conductas, valores, reconstruir el pasado y proyectar
el futuro. Pero los cuentos no se cuentan porque esto sirva para
algo sino porque es un placer en s mismo, porque cobijan y entibian
los inviernos y porque el encuentro y la intimidad de la palabra
compartida, recrea y conforta. En la era del zapping y de los efectos
especiales perdura una gran necesidad por los espacios donde vivenciar
la cercana entre las personas, donde reinen las palabras; las nuevas
y las que son como el canto de Atahualpa: antiguas, atemporales
y eternas. Palabras que crean y recrean. Palabras que sanan y resuenan.
Palabras que cuentan de un pueblo o de un pas.
Los
cuentos son lugares donde habitar, dentro de la imaginacin. El
narrador cuenta cuidando el ritmo de las palabras, la cadencia de
la voz, los gestos y ademanes y ve las imgenes proyectadas en su
interior antes de contarlas. Las imgenes a su vez se suceden dentro
del que escucha pero coloreadas por su historia y sus vivencias
personales. De este modo el que escucha se convierte a su vez en
creador de imgenes nuevas, nicas, propias. Los cuentos pueden
abrirnos imgenes que conformen un sueo nuevo acerca de quines
somos. Pueden darnos el coraje para realizar actos creativos. Pueden
ayudarnos a entender que somos parte de un todo. Los cuentos nos
hacen cuidar unos de otros. Nos permiten buscar en la profundidad
de nuestras races y encontrar all una manera de comprender el
universo.
No ser demasiado? Creemos que no. Hemos sembrado nuestros cuentos
en los lugares ms variados y una y otra vez comprobamos que el
alcance del cuento va mucho ms all de lo que podamos describir
con palabras. En nuestro caso, el encantamiento que experimentamos
al escuchar cuentos hizo que quisiramos hacerlo perdurar en nuestras
vidas. En el caso suyo... ser cuestin de experimentarlo.
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